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El clásico de futbol desde las gradas

septiembre 4, 2009 · 14:33 | por Andreas Bannwart · Crónica 

Crónica del más importante duelo del futbol nica

Estadio Independencia. Ambiente de la final del Torneo de Clausura pasado. (Francisco Cardoza)

Estadio Independencia. Ambiente de la final del Torneo de Clausura pasado. (Francisco Cardoza)

Andreas Bannwart / Especial para La Prensa — “Regálame un peso, chele” dice el niño. Su rostro expresa el cansancio de los pocos años de su vida callejera.

“Ahora no puedo”, pienso.

Estoy mentalmente fuera de servicio siguiendo el partido, el Clásico del futbol nicaragüense, entre el Diriangén y Real Estelí en el Estadio Independencia.

Estaba sentado, justo en el centro de la barra principal, apreciando la vista de la cancha, pero una vendedora de nancites, anunciando a gritos lo que vendía, acabó de robarme la visibilidad mientras sólo escuché los suspiros y aplausos, en señal de los fanáticos rodeándome cuando el portero del partido vestido del emblemático uniforme rojiblanco abraza el balón y lo recoge hacia su tórax, dándole un hogar temporal.

Instantes más tarde, el balón se encuentra a unos 20 metros, al costado sur del estadio, donde se encuentra la Barra Brava del Estelí, decorando las gradas con camisas rojiblancas, en espera el tiro libre.

La cercanía del balón a los fanáticos causa nerviosismo, solo los separa una valla que los hace ver como un nido de avispas que se encuentra en proceso de despertarse, sintiendo la posible irritación, expresándolo en explosivo son de tambores, anunciando con sus puños alzados de una manera amenazadora, una clara manera de asustar a la barra del equipo diriambino.

“Fuera chavalos! Quítense de aquí!”, gritó un hombre.

De repente el mismo tipo se pone de pie porque unos niños le robaron la vista en un momento desfavorable.

“Va fuerte! Aquí estamos en Estelí!”, sigue apoyando su equipo, mientras yo me preocupo porque su voz, obviamente afectada, y por un rostro que expresa furia por el mal arbitraje.

“¡Eso es falta! ¡Nosotros pagamos! ¡Te estás cansando, árbitro! ¡Sacale la roja a este necio! ¿Cuánto te pagaron? ¡En confianza, no lo voy a decir a nadie!”, sigue gritando y expresando su insatisfacción.

Respiro un rato, les doy un descanso a mis ojos y trato de distinguir los olores presentes que se mezclan con el ambiente. Tierra húmeda, césped pisado, las líneas que limitan la cancha bien definidas y el estadio con buen alumbramiento.

Es momento de descansar, el árbitro anuncia el medio tiempo.

“Bien”, me contesta la niña que acaba de sentarse a mi lado, con su colita de color anaranjado “¿Qué tal el juego?”, le pregunté, mientras suena el último éxito de Pitbull en el estadio.

“Me gustaría que gane Estelí”, dice la niña. “Uno a cero, me imagino”, sigue precisando. ¡Trato hecho!

Es el segundo tiempo.

El balón sacudía la malla blanca y la Barra Brava rompe las paredes de su hogar por un momento.

“Lo anuló! ¡Lo anuló!”, oigo a alguien gritar que me llama la atención. Y las siguientes palabras del público no son aptas para oírse ni ser escritas en esta crónica.

La jugada de gol fue out side y a ambos equipos no les queda más que seguir jugando como si el balón nunca hubiera cruzado la línea de la portería.

Falta. Penalti, la gente del Estelí arremete contra el árbitro, pero luego se escucha la ovación de alegría, el arquero del club local detuvo el tiro.

¡Lo paró! Sigue siendo 0:0. La multitud se pega a la valla en estado de excitación. “¡Vamos a ganar!” es lo único que le interesa a la niña.

El partido se acabó. “Mierda…”, se escucha. La vibración de los escalones de concreto revela que la multitud está saliendo del estadio, acompañado por susurro tranquilo. “¡Adiós Andreas!”, se despide la niña.

Parte de las luces del estadio se apagan, pero es alumbrado por un intenso reflejo de la luna. Se escucha unos pocos gritos, luego todo se enmudece un momento.

Un perro callejero se come las sobras en el estadio. Sale el último fanático con su tambor. Ahora sí es tiempo de comer: “Una enchilada, porfa…”


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Comentarios

1 comentario en “El clásico de futbol desde las gradas”

  1. enrique on septiembre 5th, 2009 11:49 am

    quien es andreas bannwart me puedes decir loanny por favor

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